Frente frío 33 eleva alertas sanitarias en Honduras
- Maynor Moncada Funez
- hace 5 minutos
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El descenso de temperaturas hasta 2 °C incrementa casos de gripe, bronquitis y crisis asmáticas
Un nuevo descenso térmico mantiene en alerta a la población hondureña a partir de este día, debido al ingreso del frente frío número 33, el cual provocará condiciones climáticas extremas en gran parte del territorio nacional. De acuerdo con el experto en cambio climático, César Quintanilla, las temperaturas mínimas podrían alcanzar hasta los 2 °C en las zonas más elevadas del país.

Este fenómeno meteorológico no solo representará un marcado descenso en el termómetro, sino que también estará acompañado de fuertes vientos, con ráfagas que podrían superar los 80 kilómetros por hora, así como un incremento significativo del oleaje en el litoral Caribe, donde se prevén olas de hasta cinco metros de altura. La masa de aire frío recorrerá todo el país y se extenderá además a Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
En departamentos como Intibucá y Lempira ya se han reportado registros mínimos históricos de hasta 2 °C, mientras que en la región central del país las temperaturas oscilarán entre los 7 °C y 10 °C. Ante este escenario, las autoridades han reiterado el llamado a la población a mantenerse bien abrigada, especialmente en zonas montañosas, para reducir los efectos adversos de esta ola de frío considerada extraordinaria.

Impacto del frío en la salud respiratoria
El descenso brusco de las temperaturas tiene un impacto directo en la salud, particularmente en el sistema respiratorio. Durante episodios de frío intenso, el cuerpo humano se vuelve más vulnerable a virus y bacterias, lo que incrementa la incidencia de enfermedades respiratorias.
Uno de los principales efectos del aire frío y seco es el debilitamiento de las defensas naturales del organismo.

En la nariz, los cilios, pequeñas vellosidades encargadas de filtrar microorganismos, reducen su movilidad, facilitando la entrada de virus y bacterias hacia los pulmones. Además, el frío provoca vasoconstricción en las mucosas, disminuyendo el flujo de glóbulos blancos encargados de combatir infecciones.
Asimismo, muchos virus respiratorios, como el de la influenza y el rinovirus, responsable del resfriado común, sobreviven y se propagan con mayor facilidad en ambientes fríos y con baja humedad. El aire seco permite que las microgotas de saliva expulsadas al hablar o toser permanezcan suspendidas por más tiempo, aumentando el riesgo de contagio.
A estos factores se suman cambios en el comportamiento de la población durante los frentes fríos. Las personas tienden a permanecer más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación, además de mantener un contacto más cercano con otros, condiciones que favorecen la transmisión de enfermedades por vía aérea.

Enfermedades más frecuentes durante olas de frío
Entre las afecciones más comunes asociadas a las bajas temperaturas se encuentran el resfriado común, la gripe o influenza, la bronquitis y las crisis asmáticas. Estas últimas pueden agravarse debido a que el aire frío actúa como un irritante directo de las vías respiratorias, provocando dificultad para respirar.
Las autoridades de salud recomiendan prestar especial atención a niños y adultos mayores, quienes presentan sistemas inmunológicos más sensibles a los cambios bruscos de temperatura y presión atmosférica. El uso de ropa abrigada, la adecuada ventilación de espacios cerrados y la atención oportuna de síntomas respiratorios son medidas clave para reducir el impacto del frente frío en la salud de la población.







































































