top of page

El sargazo en Roatán, entre la función ecológica y el desafío turístico

  • Foto del escritor: Maynor Moncada Funez
    Maynor Moncada Funez
  • hace 5 horas
  • 2 Min. de lectura

El ecosistema de la Isla de Roatán, especialmente en la zona de West Bay, se vio recientemente afectado por la llegada masiva de sargazo. Turistas nacionales y extranjeros encontraron una densa capa de algas que cubría la orilla, dificultando el acceso al mar y generando dudas y preocupación.



Aunque su presencia resulta molesta para los bañistas, este fenómeno es, en esencia, un proceso natural que ha cobrado fuerza en los últimos años debido a cambios en el entorno global.


El sargazo es un alga marina parda que flota en la superficie del agua gracias a pequeñas vesículas llenas de gas. Se origina y desarrolla principalmente en mar abierto, en una región del Atlántico conocida como el Mar de los Sargazos. A diferencia de otras plantas marinas, estas algas no están fijadas al lecho oceánico, lo que les permite desplazarse grandes distancias impulsadas por las corrientes marinas y los vientos dominantes.



Desde una perspectiva ambiental, el sargazo no es un “villano”; en el ecosistema de mar abierto cumple una función vital como hábitat y refugio para cientos de especies, incluyendo peces, tortugas marinas y crustáceos.


Proporciona alimento y protección en medio del océano; sin embargo, este equilibrio se altera cuando el alga es arrastrada masivamente hacia las bahías cerradas y las costas, donde su acumulación excesiva satura el entorno.


Sobre su origen y las causas de estos arribos masivos, los especialistas señalan que factores como los frentes fríos recientes y las corrientes han acelerado su llegada a las playas de las Islas de la Bahía.



Además, la actividad humana ha influido indirectamente: el aumento de la temperatura de los océanos y el exceso de nutrientes (como nitrógeno y fósforo) vertidos al mar actúan como fertilizantes que provocan que estas algas se reproduzcan a una velocidad mucho mayor que en siglos anteriores.


Una de las preguntas más frecuentes entre los visitantes es si el sargazo es inofensivo. En mar abierto y en cantidades moderadas, es completamente seguro. El riesgo aparece cuando el alga se acumula en la costa y comienza su proceso de descomposición.


Al pudrirse sin un intercambio constante de agua, libera compuestos sulfurosos y nitrogenados que generan un olor fuerte y desagradable, además de reducir el oxígeno en el agua, lo que puede afectar la salud de los arrecifes locales y otras especies costeras, por lo que es necesario removerlo de las playas con rapidez.


El sargazo es un componente natural del Caribe que actualmente enfrenta un desequilibrio por factores ambientales globales. Mientras las autoridades y empresarios locales trabajan en la limpieza de las playas para recuperar el atractivo turístico, es fundamental comprender que este fenómeno es un recordatorio de la compleja dinámica de nuestros océanos y de cómo las condiciones climáticas actuales están transformando incluso los paraísos más remotos.

 
 
 

Comentarios


MÁS NOTICIAS

Más Noticias

bottom of page