Reintegran especies protegidas a su hábitat natural
- Maynor Moncada Funez
- 23 ene
- 1 Min. de lectura
En un esfuerzo por preservar la biodiversidad de los corredores biológicos de Centroamérica, el Tercer Batallón de Protección Ambiental de las Fuerzas Armadas de Honduras lideró con éxito la liberación de un tigrillo (Leopardus tigrinus) en la zona núcleo del Parque Nacional Montaña Santa Bárbara (PANAMOSAB).

Esta operación no solo marca un hito en la recuperación de fauna silvestre, sino que también subraya la transformación de las unidades militares hondureñas en custodios activos del patrimonio natural. El ejemplar, que había sido rescatado de redes de tráfico ilegal en noviembre de 2025, superó un período de rehabilitación de 90 días antes de ser devuelto a su hábitat natural, bajo un estricto marco legal de protección a la vida silvestre.

Las acciones de protección de los recursos naturales se fundamentan en una estricta normativa nacional, coordinada con el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal (ICF). Según el reciente Acuerdo No. 026-2025, el Estado hondureño ha reforzado las medidas de conservación, sustentadas en pilares como la prohibición de captura, ya que la Ley Forestal prohíbe terminantemente la caza o retención de especies amenazadas o en peligro de extinción.
Esta labor continua es desarrollada por la institución militar en coordinación permanente con el Instituto de Conservación Forestal, con el objetivo de asegurar la supervivencia de la fauna silvestre y la preservación de los ecosistemas estratégicos del país.















































































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