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Frotarse los ojos: el hábito común que puede afectar tu salud ocular

  • Foto del escritor: Maynor Moncada Funez
    Maynor Moncada Funez
  • 29 ago 2025
  • 1 Min. de lectura

Frotarse los ojos es una acción que muchas personas realizan de forma automática cuando sienten picazón, cansancio o resequedad. Aunque genera un alivio momentáneo, este gesto cotidiano puede provocar serios problemas en la salud ocular.


Los oftalmólogos advierten que rascarse con demasiada fuerza puede dañar la superficie del ojo, ocasionando pequeñas heridas llamadas abrasiones corneales. Estas producen dolor, sensibilidad a la luz y visión borrosa. Aunque suelen sanar, pueden convertirse en puerta de entrada para infecciones graves si no se atienden a tiempo.


Otro riesgo frecuente es la transmisión de infecciones a través de las manos, que constantemente acumulan bacterias, virus y suciedad. Al frotarse los ojos, estos microorganismos ingresan fácilmente y pueden causar conjuntivitis, caracterizada por enrojecimiento, lagrimeo y secreción.


El frotamiento constante también está asociado al queratocono, una enfermedad crónica que adelgaza y deforma la córnea, afectando la visión de forma progresiva y que, en muchos casos, requiere tratamiento especializado.


Además de los problemas médicos, este hábito puede oscurecer la piel alrededor de los párpados y favorecer la aparición de ojeras, dando un aspecto de cansancio permanente.


¿Qué hacer en lugar de frotarse los ojos?

  • Usar lágrimas artificiales para aliviar la resequedad.

  • Aplicar compresas frías para disminuir la picazón e inflamación.

  • Consultar a un oftalmólogo si los síntomas son persistentes.


Los ojos son una de las partes más delicadas del cuerpo y cualquier daño puede afectar la calidad de vida. Evitar este hábito es una de las mejores formas de proteger la visión a largo plazo.


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