Catástrofe climática en el sur de África: inundaciones dejan más de 150 muertos
- Maynor Moncada Funez
- 21 ene
- 2 Min. de lectura
Desde el pasado mes de octubre, una serie de tormentas e inundaciones devastadoras han sumido al sur de África en una profunda crisis humanitaria, cobrándose la vida de al menos 150 personas en Mozambique y Sudáfrica.

En Mozambique, la situación es crítica, con más de 110 fallecidos y cerca de 600,000 ciudadanos afectados, principalmente en las provincias de Gaza y Maputo. El desbordamiento de ríos y la apertura de represas han destruido miles de viviendas e infraestructuras clave, dejando a la capital del país incomunicada por tierra y obligando al presidente Daniel Chapo a cancelar compromisos internacionales para coordinar las operaciones de rescate en las zonas anegadas.

La tragedia ha provocado el desplazamiento de más de 49,000 personas hacia centros de acogida, donde organizaciones como UNICEF y Save the Children advierten sobre graves riesgos de salud e higiene. Se han reportado escenas desgarradoras, desde rescates de familias atrapadas sobre vehículos durante días, hasta mujeres obligadas a dar a luz en tejados debido a la subida de las aguas.
Además, la detección de casos de cólera y la coexistencia de personas con ganado en los refugios han encendido las alarmas internacionales ante la posibilidad de que la emergencia sanitaria se agrave en las comunidades más vulnerables.
En Sudáfrica, el panorama es igualmente desolador, lo que ha llevado al gobierno a declarar el estado de desastre nacional tras registrarse 37 muertes en las provincias de Limpopo y Mpumalanga.

El presidente Cyril Ramaphosa ha señalado directamente al cambio climático como el motor de estos eventos meteorológicos extremos, subrayando la injusticia de que las naciones del sur global sufran los mayores estragos sin ser las principales responsables del calentamiento global. Los daños en este país se extienden a los sectores agrícola, educativo y turístico, forzando incluso el cierre parcial del emblemático Parque Nacional Kruger.
A pesar de los esfuerzos de rescate, que incluyen el despliegue de helicópteros de la Fuerza Nacional de Defensa de Sudáfrica en apoyo a Mozambique, el pronóstico para la región sigue siendo desalentador.
Los meteorólogos prevén que la temporada de lluvias continuará en su punto máximo hasta marzo, con la amenaza latente de al menos dos ciclones tropicales adicionales. Ante este escenario, las autoridades locales han solicitado formalmente a la ONU un incremento en los suministros humanitarios y asistencia técnica para enfrentar una crisis climática que amenaza con seguir devastando a las poblaciones del sur de África.















































































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