Canelo ante la encrucijada entre gloria y comodidad en el tramo final de su carrera
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Saúl “Canelo” Álvarez vuelve a colocarse en el centro del debate tras ofrecer señales sobre su próximo paso en el boxeo profesional. En un contexto donde el deporte gana terreno en escenarios masivos y nuevas figuras buscan protagonismo, el mexicano enfrenta una elección determinante: optar por un cierre más accesible o asumir desafíos que refuercen su legado en la élite mundial.

Durante su participación en el pódcast Mr. Verzace, el tapatío dejó claro que no está interesado en combates sencillos y que su intención es brindarle al público una pelea de alto nivel. Sus declaraciones llegan luego de la derrota frente a Terence Crawford, quien ascendió desde las 154 hasta las 168 libras para arrebatarle todos los cinturones. Canelo reconoció que su compromiso es responder con un enfrentamiento que esté a la altura de las expectativas y de su trayectoria.
El panorama en la división supermediana, sin embargo, cambió drásticamente tras el retiro de Crawford. Actualmente, los campeones son Armando Reséndiz, por la AMB, y Christian Mbilli, por el CMB, boxeadores que han alcanzado la cima, pero que todavía no poseen un impacto global contundente.

A la espera de que la OMB y la FIB definan a sus monarcas, nombres como Hamzah Sheeraz o Diego Pacheco aparecen en la conversación, aunque sin el peso mediático suficiente para convertir un combate en un evento de escala mundial.
Las versiones más recientes indican que Canelo podría inclinarse por Mbilli para intentar recuperar el cinturón del CMB, una alternativa que luce manejable dentro de su categoría. No obstante, si su intención es sostener el discurso de enfrentar retos mayúsculos, las opciones más exigentes parecen estar en las 175 libras.

Dmitry Bivol mantiene abierta la posibilidad de revancha desde hace tres años, mientras que David Benavidez ha manifestado su disposición de subir a semipesado si supera a Gilberto “El Zurdo” Ramírez.
El futuro del mexicano dependerá de si prioriza la seguridad o apuesta por un desafío que eleve aún más su nombre en la historia del boxeo.







































































