Argentina reduce la edad de imputabilidad a 14 años y el Gobierno lo califica como un paso firme contra la impunidad
- 28 feb
- 2 Min. de lectura
El Gobierno de Argentina, liderado por el presidente Javier Milei, celebró la aprobación definitiva de la ley que baja de 16 a 14 años la edad de imputabilidad penal. Desde la oficina presidencial se definió la decisión como un acto de justicia hacia la sociedad y un avance necesario para reforzar el sistema de responsabilidad juvenil en el país.

En el comunicado oficial, el Ejecutivo sostuvo que quien tenga la capacidad de comprender la gravedad de sus acciones deberá responder ante la ley sin excepciones. Bajo la premisa “delito de adulto, pena de adulto”, el Gobierno defendió que la reforma busca establecer reglas claras frente a delitos cometidos por menores que, según su postura, ya distinguen plenamente las consecuencias de sus actos.
La administración de Milei argumentó que el nuevo Régimen Penal Juvenil pone fin a más de cuatro décadas sin cambios estructurales en esta materia y actualiza un marco legal que consideraba desfasado frente a la realidad criminal actual. Asimismo, el mandatario destacó el respaldo de los legisladores que acompañaron la iniciativa, señalando que la seguridad de los ciudadanos y la protección de las víctimas deben ocupar el primer lugar en las prioridades del Estado.

El Senado dio luz verde al proyecto con 44 votos a favor, 27 en contra y una abstención, luego de que la Cámara de Diputados lo aprobara el 12 de febrero. La normativa establece que las penas de prisión no podrán superar los 15 años y contempla sanciones alternativas para condenas menores, como amonestaciones, restricciones de contacto con la víctima, limitaciones para conducir o salir del país y trabajos comunitarios, siempre que no se trate de delitos de carácter grave.










































































Comentarios